El dueño de un automóvil responde por el daño que éste irrogue aún cuando no lo utilice en su provecho, por haber cedido gratuitamente su uso a un tercero que lo explota en beneficio propio.
Año judicial: 1946
Título índice: Anales Judiciales de la Corte Suprema de Justicia 1946
Número de tomo: XLII
Año de publicación:
Repositorio oficial: Anales Judiciales – Corte Suprema